Mariscos
Mariscos congelados de calidad, capturados y procesados en frío.
- Locos — desde $35.000
Mariscos congelados, limpios y listos
Trabajamos ostiones en medio caparazón, choritos enteros y camarón pelado. Los tres llegan limpios y congelados, que es donde está el ahorro real de tiempo: el trabajo sucio de lavar, desbarbar y pelar ya viene hecho.
Los ostiones en medio caparazón están pensados para gratinar. Se sirven en su propia concha, lo que resuelve la presentación sin plato ni molde adicional.
Los choritos enteros vienen en su concha, lavados y sin barbas. Funcionan para chupe, paella, marinera o simplemente al vapor con vino blanco.
El camarón calibre 41/50 es un tamaño intermedio, el más versátil: rinde en salteados, pastas y arroces sin ser tan chico que se pierda ni tan grande que encarezca el plato.
El error que arruina el marisco
Casi todo marisco congelado se pasa de cocción en menos tiempo del que uno cree. El camarón necesita dos o tres minutos; el ostión, apenas un minuto y medio por lado. Cuando se encogen y se ponen gomosos ya es tarde: esa textura no se recupera.
Cocínalos siempre al final de la preparación, con la sartén bien caliente y sin amontonarlos, para que se sellen en vez de hervir en su propia agua.
Conservación
Mantén la cadena de frío a −18 °C hasta el momento de cocinar. Descongela en refrigerador y no recongeles.